sábado, 12 de octubre de 2013

Entonces llegó ella...

Siempre que he oido hablar sobre la migraña, he pensado que quien la padecía exageraba un poco (bastante) puesto que mis dolores de cabeza habían sido leves, sin necesidad de medicación, casi que sólo sentía algo de molestia cuando no tenía otra cosa mejor en que pensar.

Hasta el jueves... por amor de cualquier dios que quiera escucharme, porque ya he rezado al católico y a su hijo, a Buda, a los siete y a R'hllor, esto es lo más insoportable que he sufrido en mi vida, es un dolor que me incapacita, no me permite pensar con claridad y sólo soy medio persona cuando el ibuprofeno hace efecto, ibuprofeno del cual no quiero abusar porque, aunque se suponga sin riesgo para la lactancia, me da reparo por la peque.

Me despierto y a duras penas llego a la una, me tomo una para que la comida me sea más leve y otra a eso de las nueve  para la cena pero claro, llega la hora de dormir y el dolor vuelve a ser insoportable, mi gordi mama mucho por las noches y en fin, que no me suelo medicar de normal pues la verdad que ahora amamantando aún me apetece menos :(

Total, que justicia divina por pensar que la gente tiene cuento. Juro que jamás volveré a pensar mal de nadie pero... por favor, cruel dolor de mi cabeza, desaparece de mi vida tal como llegaste, ¡no te aguanto más!

miércoles, 9 de octubre de 2013

En bracitos de mamá

Como estamos en la semana de la crianza en brazos, quiero contaros mi experiencia.

A veces me duele la espalda y casi nunca puedo limpiar, mi pareja es un magnífico amo de casa y gracias a él O y yo podemos ser mamá y bebé orangután.

Dicho lo malo, mi monita no ha tenido problemas de plagiocefalia, seguimos con lactancia materna exclusiva, con 5 meses se mantiene sentada ella sola y apuesto que al ver el mundo desde otra persepectiva es tan observadora. Apenas llora y cuando vamos a comprar o pasear disfruta mucho. Y eso de que se acostumbran, que sepáis que nacen acostumbrados, yo llevo muchísimo a O en brazos y se duerme perfectamente en cualquier otro lugar.

Además sentir su cuerpecito junto al mio, su respiración, sus caricias, su tranquilidad y su plena confianza es algo que no tiene precio, y yo disfruto de estos momentos porque no durarán siempre, llegará el día en que no quiera mis brazos y añoraré cuando no era del mundo, porque ahora ella es sólo mía y suyos son los bracitos de mamá.

Miniconsejos.

Aunque yo diga que es sólo mía, papá también tiene unos brazos fuertes y seguros, dejad que ellos también disfruten.

Comprad una mochila y que sea ergonómica, nada de colgonas que no son nada baratas y que para rematar son malas para el desarrollo.

Yo tengo la mochila Ergobaby y os la recomiendo, me costó alrededor de 100€ y aunque no la he usado desde el nacimiento, era verano con mucho calor y el peso de O me permitía llevarla en brazos sin cansarme tanto pero, ahora que pesa más de 7k es fantástico poder portearla sin dolor ni molestias y tener las dos manos libres, me chifla acariciarle su cabecita o piernas.

Disfrutad día a día, el tiempo vuela pero el recuerdo se queda, y os aseguro que cuando rememoréis estas sensaciones agradables no podréis sentiros arrepentidos.